¿Quién le cree a Layda Sansores respecto al Caso Alito?

Por Víctor Hugo Arteaga

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Tambores de Guerra a todo en la política mexicana donde esta semana la Gobernadora de Campeche, Layda Sansores, dio a conocer una serie de audios donde, supuestamente, el líder nacional del PRI, Alejandro Moreno, habla improperios contra los periodistas.

¡Pero qué desfachatez tiene la Señora y que capacidad de olvido!

Pues a quién se habrá encomendado. Habrá comenzado la semana desayunando mevalina a la campechana.

Vaya, ahora resulta que Sansores se erige como la juez de “Alito” Moreno y hasta lo ha denunciado ante la Fiscalía General de la República (FGR), “casualmente” a dos semanas de las elecciones en seis estados del país.

Acaso no recuerda Layda Sansores cuando como alcaldesa de Álvaro Obregón en la Ciudad de México entregó 33 millones de pesos al dar contratos a empresas fantasma y señaladas en la lista negra del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Las empresas, consideradas como fantasmas por el SAT siguen por cierto ese listado y se les puede ubicar como Grupo Constructor Conhir, Spmexases, GEA Asesoría y Gestión Empresarial, Radora Colimex, Miel Industria, Servicios Especiales para la Construcción, Comercializadora Ned Sol y Sad Market, que fueron contratadas en 2019 y 2020.

A la hoy gobernadora de Morena en Campeche se le ha investigado por defraudación fiscal, operaciones de procedencia ilícita, uso ilegal de atribuciones y peculado. Ahí nomás…

Y resulta que hoy con la sacrosanta investidura de la gubernatura de Campeche, Sansores tiene el mal de todos los que llegan a esas alturas: Síndromis Amnesicus Politicus!

Se le ha olvidado por completo que apenas van tres años desde que dejó de investigarse o se puso en pausa en la FGR la carpeta de investigación contra la ella y su equipo financiero en su paso por la alcaldía Álvaro Obregón.

Más allá de las explicaciones que “Alito” Moreno ha comenzado a dar de manera estratégica en los principales espacios y medios de comunicación, se tendrá que cuestionar el oportunismo populista en el que Sansores quiere iniciar esta campaña contra el líder del priismo nacional.

Los dictadores y las dictaduras no perdonan a sus rivales políticos, lo hemos visto a lo largo de la historia y mucho más se acentúa en los albores de este nuevo siglo, cuando los personajes que se creen caudillos, logran embaucar a los electores, como son los casos de América Latina, como El Salvador, Nicaragua, Brasil, Argentina, Chile, Ecuador, ahora en vísperas de la elección presidencial en Colombia y la dramática situación de Venezuela.

Interesante será ver las acciones porvenir de “Alito” Moreno, quien seguramente no está manco y en un video de hace dos días se le ve muy seguro, advirtiendo al sistema pubertodictatorial que, a diferencia de Ricardo Anaya, él se quedará en México a enfrentar todas las acciones que desde el Gobierno Federal le han enviado.

Quienes gustamos de leer a fondo a todas las casas encuestadoras y ver las proyecciones rumbo a la elección presidencial en México dentro de dos años, vemos un hielito allá a lo lejos que viene, pero que al llegar será el Iceberg que destrozó al Titanic.

Hay encuestas no pagadas por los candidatos de Morena y la Presidencia de la República, que marcan que esta coalición y bloque que irá a ese proceso en 2024, no está tan “tirado a la calle” como quisiera el Presidente y sus “followers”.

Yo veo un hielito a lo lejos… veo un barco construido con la mayor de las soberbias, un barco que enfiló a la mar seguro de que es indestructible, pero cuyos pasajeros desconocen lo que se le avecina, mientras se emborrachan y danzan, sin escuchar lo que viene en silencio.

El autor de la columna es Premio Nacional de Periodismo 2016 por el Reportaje de Investigación de Las Empresas Fantasma de Duarte.